CAUSAS MÁS FRECUENTES DE LAS ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES
Las enfermedades cardiovasculares producen en Europa 4.3 millones de fallecimientos al año. En España las muertes por este tipo de patologías ocupan el 32.5% de los fallecimientos, según la presidenta de la SEC (Sociedad Española del Corazón). Existen diferencias en cuanto a la mortalidad cardiovascular entre los países del norte de Europa y los del sur. España junto con Francia Suiza e Italia forman el grupo con menor riesgo de mortalidad por enfermedad cardiovascular. Dentro de España, comunidades como Andalucía, Valencia, Extremadura, Baleares y Canarias presentan las cifras de fallecimientos debido a enfermedades cardiovasculares más elevadas. Los hombres son el grupo de población mas afectada en España. Se cree que estas diferencias tienen que ver fundamentalmente con el tipo de dieta desarrollada en el sur de Europa (dieta mediterránea).

Los factores de riesgo cardiovascular son unas características biológicas o conductas que, en aquellos individuos que las presentan, aumentan la posibilidad de padecer una enfermedad cardiovascular. Se consideran como los factores de riesgo más importantes la diabetes mellitus, el tabaquismo, la dislipemia y la hipertensión, así como la historia familiar de cardiopatía isquémica. Otros factores de riesgo que influyen en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares son: el sexo (los hombres por debajo de 50 años tienen una incidencia más elevada de enfermedades cardiovasculares que las mujeres en el mismo rango de edad). A partir de la menopausia, el índice de enfermedades cardiovasculares en la mujer aumenta, por la desaparición de las defensas que le proporcionaban los estrógenos. Otro factor de riesgo es la edad (según aumenta la edad, aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares). El consumo de drogas como la cocaína y el éxtasis también se consideran un factor de riesgo, son responsables de la aparición de taquicardia, vasoconstricción y elevación de la presión arterial. El estrés también es considerado un factor de riesgo. Se ha demostrado que existe un mayor riesgo de infarto de miocardio durante las dos horas siguientes a un episodio significativo de alteración emocional o estrés.
Los expertos en cardiología afirman que la solución para prevenir el empeoramiento de la salud mundial y reducir los fallecimientos por enfermedades cardiovasculares sería fomentar un cambio en los hábitos de vida de la población.
Cada vez hay más sobrepeso entre la población, a lo que se une un repunte de la incidencia del tabaquismo, especialmente en mujeres jóvenes. En España, según los datos aportados por la SEC , hay un aumento del tabaquismo entre las mujeres, que ha pasado del 15 al 25 por ciento.
Resulta irónico comprobar que en todos los países, incluso en los más desarrollados, las enfermedades relacionadas con los hábitos alimenticios de las personas son cada día más abundantes. Algunos malos hábitos alimenticios pueden llevar a la desnutrición y la obesidad, así como problemas cardiovasculares, hipertensión y diabetes.
La obesidad, a diferencia de la desnutrición, se origina por el consumo excesivo de azúcares, grasas y harinas, que progresivamente hacen aumentar el peso; si no se controla a tiempo, puede generar enfermedades cardiovasculares, diabetes, exceso de colesterol o hipertensión arterial. En los países desarrollados es cada vez mayor el número de niños cuyo peso es superior al que se considera normal. La obesidad a menudo está relacionada con el consumo de alimentos indebidos y con la falta de ejercicio.
Estas enfermedades constituyen un problema muy grave y ocurren, generalmente, por un consumo excesivo de alimentos ricos en grasas, colesterol y proteínas de origen animal. Cuando esto sucede, las arterias aumentan su grosor y acumulan gran cantidad de grasa, provocando la formación de placas de ateroma en las arterias coronarias con el consecuente riesgo de infarto de miocardio.
Marina Cortiñas Castro